domingo, 20 de junio de 2010

Sucede que a veces

Y sucede que sé que ya dije eso en una ocasión, pero no recuerdo donde... Y sucede que no me canso de ser hombre porque quiera ser mujer, sino que me canso de ser hombre como cuando un perro se cansa de enterrar huesos, o de ladrar y quisiera por una vez ronronear y merodear por los tejados, o volar y alimentarse de semillas en la plaza de Bolivar.

y sucede que creo que los sueños son más que simples manifestaciones inconscientes y aleatorias de pensamientos; y sucede tambien que creo en los viajes astrales, y en los hilos rojos que unen a las personas. Sucede, pues, que creo en los sueños como un gran campo de diversiones en los que las almas se encuentran y desencuentran. Y sucede que me encontre con ella y me desperté sonriendo.
Y como dice el maestro Willie Colón:
No se puede negar la existencia de algo palpado por mas etereo que sea.
No hace falta exhibir una prueba de decencia de aquello que es tan verdadero.
El unico gesto es creer o no.


Sucede que a veces necesito hacer silencio y separarme de aquello que se me ha hecho necesario, el internet, la televisión, quizás las prótesis dentales dentro de muchos años, incluso las palabras. Y que guardo silencio para descansar un poco, pero también y sobre todo para recordar que todas esas extensiones son sólo eso, extensiones.

Finalmente sucede que Toy Story 3 me hizo llorar un poco, que no me entristecí más que un poquito por la victoria de Santos, y que me hacia falta escribir.