domingo, 9 de mayo de 2010

12 años de estelas en el mar y marcas en el mapa

Empecé a escribir, a pensar en escribir como una labor más que casual, casualmente (perdonando la posible redundancia o contradicción) hace casi 12 años, en 1998, cuando conocí a uno de mis primeros amores. Su nombre no es importante pero, a diferencia del otras, lo recuerdo con cariño: Valentina Hoyos. Sobrina del afamado director de la revista el Malpensante, lo que en aquel momento me sonaba a lo que le puede sonar dialogar con Foucault a un ingeniero de sistemas. A veces la recuerdo bonita, otras, no muy agraciada. Algo sí tendría, ya que me inspiró mis primeros poemas, quizas catorce o quince de ellos. Todos malos, terribles.

Escribi principalmente poemas hasta unos 4 años despues, cuando decidí no volver a escribir poemas,ya que no enamoraron a nadie, no me convirtieron en una persona famosa y no me dieron dinero. Así que empecé a escribir cuentos ( los cuales tampoco me han hecho famoso, rico ni sexy, pero al menos no me da pena que los lean). Tal vez no han sido tantos como recuerdo, o tal vez han sido más, en este momento tengo unos veinte cuentos guardados en diversos lugares de la red, y unos cuantos más, quizas veinte o solo diez en mi computador.

La transicion entre poemas y cuentos, fue indolora y bastante sencilla. No creo que se requiera un alma distinta para escribir poemas y cuentos, son generos parecidos, concisos, precisos, se prestan para adornar el lenguaje. Quizas por eso algunos de los cuentistas más conocidos tambien intentaron conseguir renombre en la poesia, aúnque la mayoria de ellos (Gabriel Garcia Marquez, por ejemplo) nunca se sintiera un poeta de verdad.

La transicion que deseaba, y que deseo, es pasar de cuento a novela, y allí si siento un reto particular. No soy una persona a la que le sea sencillo sentarse durante varios días, semanas o meses en el mismo lugar a escribir de manera ordenada y organizada. Tengo que hacerlo, porque sé que si no me voy a tomar en serio la escritura, entonces debería buscar otra cosa que hacer con mi vida, pero no me es facil. Además aunque no creo en la inspiracion mucho (pues que a veces a uno se le ocurren ideas que, hombre, se pueden deber a la inspiracion) si creo en escribir con impulso, una vez que empiezo sé que si nada me interrumpe y me frena por completo voy a seguir escribiendo hasta que termine, lo que está bien para cosas de 8 o hasta 10 paginas. Pero una novela es un ejercicio de resistencia, persistencia y congruencia. En cualquier caso, espero eventualmente poder terminar una novela, porque he empezado muchas, pero nunca fueron a ningun lado.

Sólo quería decir que no me arrepiento de haber empezado a escribir hace 12 años, me hubiera vuelto loco de otra manera, y quería como aclarar mi cabeza. Asi que eso es todo. Hay otra cosa en preparacion, y espero que esté pronto lista para ser leida.