sábado, 24 de agosto de 2013

Dos poemas malos.

Tres meses


Para ser un nosotros,
Para soñar futuros,
Para nombrar lo que aún no existe,
Tres meses son poco;
Para reinventarme,
Para desarmarme y amarte,
Para armarme y desamarte...

Ocurre en un solo movimiento
darte la bienvenida con un abrazo
y decirte adiós.

Pero noventa noches son demasiadas,
eso se me ocurre,
para construir algo
que arrojaremos al fuego.





Para alguien que sueño conocer.


Cuando existas,
si un día existes
deseo que tengas girasoles por ojos
que miren al mundo con sorpresa
y que reconozcas la miriada de colores
del verdiazul mar.
Deseo que tus manos
sean como arañas
firmes a la hora de sostener
y rápidas a la hora de soltar
que posean la delicadeza de las tejedoras
y sepan inyectar veneno.
Deseo que tus pies no se cansen,
que recorras cuanto del mundo sueñes
y en cada partida dejes algo atras
y lleves contigo algo nuevo.

Si un dia existes,
cuando lo hagas,
deseo que tengas un corazon grande y valiente
que ames sin memoria ni expectativas
pero nunca aceptes recibir lo que no mereces.
Deseo, para ti, que te disfrutes
que goces del milagro de no ser otra persona.
Que conozcas los mapas
pero hagas tu propio camino
que no te sientas orgullosa de lo que sabes
sino de todo lo que has aprendido.

Te deseo que madures y envejezcas con gracia
y principalmente, antes que todo lo demás,
que te sientas forzada a cumplir con mis deseos
sólo si coinciden con los tuyos.

1 comentario:

Liz Zarco dijo...

No le encontré lo malo a esos dos bonitos poemas.